Federation Square Atrium
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domingo, 18 de mayo de 2014

Casas de época - Rippon Lea y Como House

Últimamente todas mis entradas son dobles, así que para seguir con esta nueva norma. Hoy le voy a dedicar algo de tiempo a las casas victorianas. En realidad, hay casas victorianas a lo largo y ancho de todo Melbourne, así que basta coger un tranvía o autobus para poder conocer cómo eran y son (todavía vive gente allí) las casas de hace más de un siglo en Australia.

A la falta de aislamiento que provoca una sensación de frío generalizada y una abultada factura eléctrica, hay que sumar un tendido eléctrico basado en postes de madera y acumuladores al más puro estilo de la España de los años cincuenta. Y es que ya he hablado de lo curioso que es el suministro en este país, teniendo que esperar hasta 4 meses para cambiar de empresa eléctrica aprovechando las lecturas del contador, o el uso de contadores eléctricos que sirven de poco, o de que tengas que llamar a PowerCor cuando tienes un apagón o a tu comercializadora (Energy Australia, AGL o Red Energy por ejemplo) cuando tienes un problema con la factura.

El sistema eléctrico depende de cada estado, así que cada uno hace de su capa un sayo, y te encuentras algunos privatizados como Victoria, y otros en vías de hacerlo como NSW. El caso es que los gobiernos locales subvencionan a las empresas no por ser más eficaces sino por su inversión en infraestructura. Lo cual parece bueno a primeras, pero resulta nefasto cuando ves como se tira el dinero en CapEx innecesario en activos no críticos, es decir en aquellos que no son la infraestructura en sí, sino por ejemplo en equipos informáticos para realizar la facturación. El caso es estas ayudas públicas están generando ineficiencias y un sesgo en contra del buen OpEx esto es el que sustituye la inversión en activos a depreciar por un gasto corriente puramente variable.

Y dicho esto, volvamos a las casas de época, en primer lugar Rippon Lea. Se trata de la casa más interesante de las dos. Es un bien público gestionado por un patronato privado, es decir, hay que pagar por entrar y no se ve nada desde fuera. La casa se encuentra entre la Balacrava (enclave judío de la ciudad) y la pudiente Brighton.

La gente normal conoce la casa porque es una de las localizaciones de una serie de detectives, tipo los casos de Laura, pero en los años 20 y en Australia. El nombre de la serie de la ABC es los misteriosos asesinatos de Miss Fisher, y se ha hecho tan popular que a finales del año pasado hicieron una exhibición en Rippon Lea con el vestuario de la serie. En el 2014 la exhibición se hizo itinerante y ahora se encuentra en NSW, así que los visitante de Rippon Lea tienen que conformarse con una casa exquisitamente decorada con papeles pintados imitación de arte chino, relojes de mesa británicos, vajillas imperiales y muebles y alfombras lujosamente decoradas.

En el exterior, la piscina recuerda la mansión Getty en Malibu, pero ojo sólo la piscina tipo años 20, el resto es bastante más austero y con menos influencias italianas, aunque las esculturas son dignas de mención.

La casa Como refleja la realidad económica de Victoria a través de sus tres propietarios: comerciantes, ganaderos y agricultores. Así como su declive y continuos parcelamientos hasta la venta al gobierno local. Ubicada en las márgenes del río Yarra, fue convertida en huerta y zona de pasto ganando terreno al río que inundaba con frecuencia ese terreno y expulsando a los pueblo indígenas que cazaban en los alrededores.

La casa no es nada espectacular, y no se puede visitar el interior que por otra parte parece vacío. Hasta hace unos meses, si bien se podía visitar el parque Como donde se celebran conciertos, partidos de footy y cricket, la casa y sus alrededores bastante más atractivos estaban cerrados hasta que encontraron nuevos inquilinos para el servicio de restauración que financia la casa. El restaurante se encuentra en los antiguos establos y el domingo que fuimos tenía una abundante clientela.

Es posible hacer un pequeño picnic en la explanada junto a la casa o junto a la fuente, pero el espacio es bastante más reducido que en Rippon Lea.

sábado, 10 de mayo de 2014

Dandenongs - Victoria

Dandenong Ranges es la clásica área que los turistas en ruta por Australia de 3-4 semanas no tienen ocasión de visitar. Se trata de una zona boscosa de colinas que permite ver Melbourne desde la lejanía, caminar por zonas verdes, visitar parques y fincas y por supuesto, el clásico entre los clásicos hacerse una buena barbie, nada de snacks o bocadillos de tortilla, sino chuletón y choriso como Dios manda sin apartarse más allá de 250 metros de carreteras en buenas condiciones.

Normalmente entramos por Fern Gully. Se trata de una zona de picnic con bastante zonas de aparcamiento que suele llenarse como lo hace el aparcamiento de Navacerrada en Madrid. El ambiente es relajado y mucha gente va por los famosos 1000 escalones de Kokoda. Un paseo muy bien acondicionado si no llueve, pero con fuertes pendientes que hace la subida un poco penosa, aunque he visto aussies que se lo suben corriendo.

El caso es que el paseo conmemora la batalla de Kokoda en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, donde para variar a las tropas ANZAC les dieron para el pelo y como en casi todos los enfrentamientos militares pasando por Gallipoli o Singapur por ejemplo, sufrieron muchas bajas y les usaron como carne de cañón. Y es que en muchos casos suplieron con valentía y bravura la falta de experiencia y cualificación en un país que ha hecho suyos los conflictos de la metrópoli y su monarquía. En la cima de la colina hay una zona recreativa accesible en coche, así que los menos aventureros no necesitan hacer el trayecto a pie.

Si lo que buscas son buenas vistas, entonces el destino es Mount Dandenong, un poco más alejado y de pago, porque la penetración del hombre en este parque natural es muy abundante y hay casas continuamente a ambos lados de las calzadas. Si no pagas no se llega a ver nada, pero una vez abonada la entrada desde el coche se puede acceder a la cima, aparcar cómodamente y pasar al mirador para contemplar el paisaje 30 kms a la redonda. Las instalaciones cuentan con un pequeño café-restaurante, así como algunas tallas aborígenes en madera que hacen agradable un paseo de 30 minutos por los alrededores.

Cerca de allí se puede encontrar el William Rickett Sanctuary antigua residencia del escultor australiano del mismo nombre. Se trata de la loma de un monte acondicionada para albergar las esculturas integradas entre las rocas de la zona de figuras aborígines con muchas influencias art-decó. El jardín cierra a las 4:30 pm y ofrece un vídeo que cuenta la historia de este hermitaño obsesionado por conocer las particularidades de la cultura originaría del país. 

En las cercanías hay otros jardines o fincas privadas reacondicionadas. Entre las más relevantes se encuentran Alfred Nicholas Memorial Gardens famoso por su lago, y que supone una bajada considerable para encontrar un pequeño estanque no muy bien mantenido. Otro jardín más pequeño para dar un paseo es George Tindale Memorial Gardens antigua propiedad de un famoso horticultor.

Y si lo que se quiere en comer algo y ver como son los pueblos de la zona, quizás el mejor sitio para hacer una parada es Olinda. Allí se puede parar a comprar en Divine Gift o Gepetto Workshop con juguetes alemanes, o tomar un café con cheesecake en Inmerse por ejemplo. Hay más puntos de interés como el Arboretum o el jardín de rododendros, pero todavía no hemos tenido ocasión de visitarlos, sin olvidar el paseo en tren de vapor (Puffy Bill) para los que quieran hacer el tour 100 % turístico.

Para terminar un último aviso, aunque parece que todo está muy cerca y a una hora de Melbourne en coche, es imposible visitar todos estos puntos en un solo día, así que intentad ser selectivos y hacer un poco trabajo previo antes de lanzarse a la aventura.

sábado, 26 de abril de 2014

Queensland II

Y después de los parques de atracciones, le tocaba el turno a Brisbane. Al igual que Melbourne, la ciudad se divide por un río, en este caso Brisbane en lugar de Yarra. La ciudad tiene una amplia oferta cultural, y cuenta con una importante universidad, Griffith - no tan afamadas como las de Victoria, pero un destino interesante para estudiantes extranjeros que buscan una buena combinación de estudios y calidad de vida.


Al igual que en Melbourne el acceso por autopista a Brisbane tiene peajes que no se pagan en caseta, sino por Internet en los 3 posteriores a su utilización, o bien dándose de alta en la web por un periodo de tiempo. Por cierto, hasta ayer, Abertis tuvo opciones de adjudicarse estas concesiones, pero Transurban  pujó más fuerte, a juicio de muchos por encima de su valor, aunque el tráfico crece al 17 % y así sus ingresos. 

Algunas empresas de alquiler tienen acuerdos para cargar automáticamente los consumos a sus clientes, pero en mi caso me di de alta al llegar pues solicitan el número de matrícula. No es excesivamente caro para los estándares del país, ahorra tiempo, pues algunos tramos son muy escarpados y evitas problemas o la preocupación de meterte por error en alguna vía de peaje como todavía me sigue ocurriendo alguna vez en Melbourne.

Brisbane cuenta con una Esplanada junto al río que permite bañarse junto a las gullas y tomarse algo en los chiringuitos próximos del Southbank y volver dando un paseo hasta el museo de Queensland que a mi juicio es un batiburrillo de cosas de diferente valor según el espectador.

A la otra orilla, se puede pasear en la zona peatonal del Queen Street mall (que queda desierto fuera de horario comercial, como en todas las ciudades australianas) o seguir por el río para bajar hasta el Parlamento o los jardines botánicos.

Y para terminar el viaje, subimos por el Sunshine Coast que ofrece un paisaje más típico de Australia, con playas más desiertas y más tranquilidad, y más cuanto más al norte, hasta llegar a Noosa. Un paraíso con puerto recreativo, paseos junto al mar y un parque natural que cuesta un poco encontrar, pero que permite acceder a unas playas desiertas y un bosque al pie de la playa a explorar a pie, porque el acceso en coche está prohibido, así como las barbacoas que no están disponibles una vez traspasada la entrada principal al parque natural.

lunes, 20 de mayo de 2013

Fitzroy Gardens

Ayer aprovechamos el buen tiempo, para pasar un rato por la mañana en los Jardines Fitzroy. Estos jardines tomaron su nombre del primer gobernador de New South Wales, que después pasó a ser gobernador de toda Australia.

Se encuentran muy cerca del CBD o centro financiero de la ciudad y a escasos metros del Parlamento, pero eso mejor dejarlo para otro día. El caso es que se trata del típico jardín británico con amplias avenidas flanqueadas por árboles, en su mayoría olmos, y un amplio repertorio de fuentes que hace muy agradable el paseo.

Además, los jardines cuentan con una zona de juegos con un dragón y un columpio jirafa. A pocos metros hacia arriba, se puede encontrar una zona habitada por loros tropicales y si descendemos llegamos al café del jardín donde se ubican un pueblo inglés en miniatura regalo por la comida enviada por el estado de Victoria a los famélicos pueblos ingleses de la postguerra en 1945, y el árbol de las hadas, escultura en madera de 1934 que representa un mundo mágico y lleno de imaginación plasmado en uno de los árboles secos del paraje.

Más abajo se situan las cabañas de Sinclair, el jardinero de la época y de Cook, que tiene una escultura a tamaño natural del navegante, la bandera del país, atrezzo para hacerse fotos vestido de época, jugar a los bolos de la época y pasear por el jardín-huerta.

Junto a las cabañas anteriormente mencionadas, hay un Conservatorium que no es otra cosa que un invernadero que tuvimos suerte de pillar abierto. Es pequeño, pero además de contar con mejor temperatura, se pueden apreciar algunas especies curiosas y el entorno se encuentra muy bien mantenido.

También es de destacar, que hay avisos de que se han producido robos de plantas y esquejes en el jardín y dichas actividades están perseguidas y monitorizadas. También hay avisos de que hay que pedir permisos para hacerse fotos de boda en el Conservatory, porque este es un destino muy popular para hacerse fotos, y no sólo de boda, sino también para retratos de familia o de recién nacidos.
 

Una última cosa, aunque se puede hacer picnic, no está preparado para... hacer BBQ.